Museo Ferroviario de la Ciudad de Campana

Línea Sarmiento

(Ex Ferrocarril Oeste de de Buenos Aires )
Como lo hemos relatado al comienzo, este ferrocarril fue el primero que prestó servicios en nuestra República, merced a iniciativa y capitales exclusivamente argentinos.
A partir del 29 de agosto de 1857, fecha de su inauguración, el Ferrocarril oeste de Bs. As. vio la necesidad de prolongar sus líneas para satisfacer los propios intereses de la empresa y los del comercio, aumentados gracias a la rapidez del Ferrocarril.
En efecto, al año siguiente de su inauguración los rieles llegaban a Ramos Mejía. Un año después la línea llegó a Morón y en abril de 1860 a Moreno.
A fin de asegurar sus intereses económicos, a partir del 1ro de enero de 1863, la empresa pasa a manos del Gobierno de la Provincia de Bs. As. El ferrocarril del Oeste, a partir de ese momento, se constituye en una empresa fiscal, que juntamente con el Banco de la Provincia, eran considerados el legítimo orgullo de los hijos de Bs. As.
Y así llegamos a 1886. Las vías del Oeste llegaban ya a Chivilcoy, que se encuentra a 150 Km. de la Capital. Para celebrar este acontecimiento, la empresa hizo construir un monolito recordatorio con la leyenda “ Ferrocarril del Oeste a Chivilcoy, enteramente construido con recursos nacionales”.
En el año 1875, encuentra a los rieles llegando al Bragado, en medio de la llanura inmensa. Cada nuevo sol que brilla en esas pampas, ve un constante colocar de rieles que avanzan presurosos a su destino.
No obstante la lucha sin cuartel que libra la competencia (empresas ferroviarias inglesas instaladas en nuestro medio), año tras año se agiganta más el Ferrocarril del Oeste. Sus potentes brazos de acero siguen extendiéndose por el suelo patrio y sus tarifas continúan siendo las más reducidas, afianzándose cada vez más su situación económica, lo que demuestra que está en buenas manos, y que un brillante porvenir le espera. Prueba de ello es que para 1885 posee en explotación las siguientes líneas: Once a Chacarita, a las Catalinas y Riachuelo (tren de la basura), Merlo a Lobos Y Saladillo, Luján a Pergamino; Temperley a Cañuelas y Haedo a Mármol, Tolosa y Ensenada. Por otra parte la línea principal llegaba a Pehuajó.

Para ese entonces las empresas ferroviarias inglesas ( FF. CC. del Sud, Central Argentino Bs. As. al Pacífico, etc. ) buscaban acrecentar sus posibilidades económicas aumentando sus líneas y procurando absorber a su única competencia, la Línea del Estado Argentino.
Para cumplir ese fin intentan comprar el Ferrocarril Fiscal y, a pesar de que encuentran gran resistencia en muchos funcionarios del Gobierno Nacional, tienen finalmente éxito y el 30 de junio de 1890 el Presidente de la República Doctor Miguel Juárez Celman, siguiendo su tésis de que “El Estado debe desprenderse de todos los ferrocarriles y entregarlos a la propiedad privada “, el Ferrocarril del Oeste es vendido a los ingleses por ser ellos los únicos que tenían capitales privados en nuestro país.
A partir de ese momento la Empresa del Oeste deja de ser del Estado y sus nuevos dueños siguen con la política de desarrollo de la red prevista por otra parte cuando la empresa era nacional hasta alcanzar al finalizar el año 1917 los 3.100 Km. de longitud.
A fines de la primera década de este siglo, el crecimiento de la población de la Capital Federal y pueblos suburbanos hacen cada día el tráfico mayor, razón por la cual esta empresa cuadruplica y electrifíca las vías hasta la Estación Moreno.
Esta obra se llevó a cabo mediante la autorización otorgada por la ley n 6700 del mes de octubre de 1909 y los trabajos fueron iniciados a principios del 1914, juntamente con las obras relativas a la construcción de un túnel para el servicio de trenes de carga al puerto. Debido al estado de guerra existente en ese entonces en Europa, el material rodante y eléctrico indispensable para la explotación de esta línea fue entregado con considerable atraso, lo que da motivo a que la inauguración de la línea electrificada hasta la Estación Moreno se realizará recién en el año 1923.