El ferrocarril en Campana – Parte I
El ferrocarril permitió la creación y el acercamiento de pueblos, contribuyendo a definir el espacio habitado del país. Fue también sinónimo de progreso y generador de posibilidades de evolución para millares de argentinos.
Campana no fue ajena a esta realidad y merced a la iniciativa de Guillermo Matti, hombre de importante fortuna y dueño de la empresa naviera afectada al tráfico del río Paraná, se inician las negociaciones para el tendido de la línea férrea que uniría Buenos Aires- Campana…
Matti se encontraba interesado particularmente en Campana como puerto para su empresa naviera pues la curva que describe el río aquí produce un efecto de autodragado creando la posibilidad de un puerto permanente de gran calado.
El transporte entre las ciudades de Rosario (centro agrícola de gran importancia, que a su vez se encontraba unida a Córdoba- centro cultural del país- por el ferrocarril central argentino ) y Buenos Aires se realizaba en barcos pero no era necesariamente el medio mas rápido y regular pues se hallaba supeditada a una gran variedad de factores; los viajeros procedentes de Rosario con destino Bs. As. debían desembarcar en el puerto del riachuelo, que tenía el inconveniente de estar sujeto a los niveles de las mareas del río de la Plata. Esto afectaba la navegabilidad por varias horas.
Otro de los escollos a superar era la poca profundidad del río Paraná de las palmas en su desembocadura con el río de La plata que limitaba el calado de las embarcaciones.
Todo esto llevó a la búsqueda de alternativas para hacer más rápido el acceso a Buenos Aires por lo que se creó la línea férrea desde la Estación central hasta Tigre junto a las aguas del río Lujan. Consecuentemente los pasajeros procedentes de Rosario y del Litoral terminaban su viaje en el Tigre, desde donde proseguían su viaje en ferrocarril. Este desembarco acortaba el tiempo en alrededor de 5 horas, pero el río Luján estaba también supeditado a los cambios de niveles de agua durante las mareas. Por este motivo más de una vez debían permanecer los vapores detenidos durante largas horas a la espera del repunte de las aguas.
Por eso Matti pensó en salvar estos inconvenientes, ahorrando así también algunas horas más de navegación, creando un conjunto ferroportuario con vista a captar la creciente demanda de desplazamiento de bienes y personas en el Litoral.
Los hermanos Costa dueños de estas tierra, reciben con beneplácito la propuesta y no dudan de desprenderse de las tierras necesarias para la nueva actividad.
Tres eran las posibles trazas a considerar en el tendido de las vías ya existentes del Ferrocarril del Norte tendiendo las vías en dirección Este hasta aproximadamente lo que es hoy la estación Benavidez, desviándolas luego hacia San Fernando, en donde se efectuaría el empalme. Pero el unir este ramal con el ya existente podría traer conflictos de intereses, como consecuencia de que el puerto de Tigre perdía el valor económico frente al de Campana.
Otra posibilidad era la construcción de una traza nueva e independiente de las demás, con su propio acceso a Capital, pero implicaba un costo mayor por las características del terreno en el cual había 40 kilómetros de bañados.
La tercera opción era la realización de un tendido que empalmara con el ferrocarril del Oeste a la altura de la estación Rodríguez. Aunque este trazado significaba un viaje más largo para los pasajeros, tenía el atractivo económico de captar para el futuro puerto de Campana la importante actividad agropecuaria de la zona Oeste de la provincia de Buenos Aires, que dispondría así de una salida más económica a su producción.
Sin embargo luego de varios años de negociaciones surge una nueva idea que cambiaría los planes de Matti.
Era anhelo de Sarmiento, desde hacía mucho tiempo, la concreción de una vía férrea que uniera Rosario- Buenos Aires. La iniciativa presidencial derivó en un largo proceso de cuatro años en los que se modificaron la traza y las leyes provinciales y nacionales que dieron origen al proyecto que uniría Campana–Buenos Aires con una nueva línea férrea.
Finalmente, a fines de 1873 se constituye en Londres la empresa Buenos Aires and Campana Railway Company Limited. y comienzan las obras en Campana.
Unido al proyecto ferroviario, estaba la creación de un pueblo, ya soñado por los hermanos Costa tiempo atrás. En Julio de 1874 deciden convocar al Ingeniero Carlos de Chapeaurouge -agrimensor que había trazado la ciudad de Tandil donde hubo de sortear hábilmente las dificultades de las serranías- para el trazado del ejido urbano.